el dolor quiere que llore
el sabor quiere que duela.
De aquella noche el suspiro
fue como llanto sincero:
la partida del amigo.
Los ojos que te miraron
vieron el duelo en mi cara
porque se sienten extraños.
< Amalia Lateano
Que la energía del positivismo nos guíe en el trayecto que nunca termina: el de escribir para proyectar nuestros universos.